Mostrando entradas con la etiqueta iluminación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta iluminación. Mostrar todas las entradas

05 abril 2015

IN MEMORIAN


Tuve que correr,
cuando la vida dijo ve.
No hubo manera de pararme.
Correr que fue volar.
Beber de un solo trago todo el mar.
Y no sació mi sed el agua.
Tuve que correr,
cuando en el viento pude oír
que igual que vine habría de marcharme.

[...]

[Tuve que correr]
Antonio Vega, Anatomía de una ola, 1998.


La intención de crear este blog, hace un montón de años, fue la de habilitar un atril desde el cual reírme o desahogarme a gritos de todo cuanto en este mundo me cabreaba. Afortunadamente no ha sido así. De la arrogancia inicial, poco a poco este montoncito de patrañas, reflexiones de a medio pelo y otros tantos calificativos se merezcan, han ido dando forma a esta bitácora personal, irregular e indiferente a las audiencias con la que quizás, por si llego a viejo y mi memoria tienda a inventarse las cosas, pueda resolver por qué fui lo que fui en su momento. Porque por ahora no lo tengo nada claro.

Por eso hoy no puedo de dejar de dedicarle cuatro líneas a Deogracias Robles Gutiérrez, gerente del Grupo industrial Robles, Rogu Iluminación, un cliente y sobre todo un amigo. Un gran tipo, tan duro y cabezón como su apellido, con una profesionalidad y experiencia impagable que, a pesar de los graves problemas de salud que le acuciaron a lo largo de su vida, no se rindió donde los demás lo hubiéramos hecho. Aún cuando, ya teniendo la fortuna hecha, podía haber mandado todo al carajo para lamerse las heridas en un retiro dorado. Creativo y motivador hasta el último aliento, pero ya muy débil, no hacía una semana que me había llamado por última vez para contarme sus ideas para los proyectos que estábamos preparando en esta nueva etapa. Y es que había sorteado tantas veces la muerte que ya no creía en ella.

Recuerdo con humor cómo lo conocí cinco años atrás. En la primera reunión que mantuvimos para negociar una colaboración, yo llegaba tan loco y quemado por mis últimas experiencias que no dudé en hacerme el harakiri soltándole que había venido por cortesía, que dejaba este oficio, que no me compensaba tanto esfuerzo, que necesitaba un cambio y prefería dedicarme a cualquier otra cosa. Cualquiera hubiera puesto tierra por medio, un diseñador desencantado no es más que una fuente de problemas. Sin embargo él debió de apreciar mi sinceridad porque durante semanas insistió ofreciéndome la suficiente estabilidad, medios y retos como para que cambiase de opinión. Luego vinieron centenares de horas en reuniones maratonianas, trabajando codo a codo, encuentros y desencuentros de los que extraigo su humanidad y su generosidad al compartir sin límites el conocimiento acumulado en cincuenta años de profesión, superando ampliamente los recelos que se suele tener a la hora de manejar información sensible con un externo a la empresa. Ahora siento que me faltó romper las distancias, darle un apretón de hombros y mucha fuerza en sus horas bajas de la quimio. Pero es igual, en su cabeza nunca cupo rendición alguna.

Y lo noté en los suyos el día de su entierro. Ese apego a la empresa, ese montón de anécdotas contadas con cariño, esa certeza de formar familia y estar dispuestos a pelear y mantener su legado y su amor por las cosas bien hechas.

Descansa en paz, estimado amigo. Fue un placer trabajar contigo.



Lambchop, Up With The People - Live at XX Merge (Merge Records, 2009) www.lambchop.net






leer más...

18 abril 2011

De Euroluce 2011 y sudor.


No me gustan las ferias, me generan cierto desasosiego. La sensación de no ir lo suficientemente rápido, de no acertar el momento ni el sitio adecuado. Me tropiezo con ideas que hace años algún cliente me rechazó, encuentro otras tan básicas y anodinas que personalmente jamás reuniría el valor suficiente para planteárselas a un cliente, y sin embargo ahí están: haciendo mercado. Pero también descubro algunas propuestas tan brillantes que me enrabieto por no ser yo el ocurrente. No es por falta de humildad, los repasos de humildad ya me los llevo cada vez que arriesgo demasiado por un proyecto que me acaba arruinando y endeudando hasta las cejas, luego toca levantarse, cada vez más cansado, cada vez más dolido. Me cabreo porque me ha faltado lucidez y altura para resolver mi trabajo con esa soltura.

A pesar de todo ello he ido a Milán, Euroluce 2011, por la insistencia y cortesía de un cliente que me ha invitado full-time a comprobar si las cosas se mueven o no y hacia dónde.

Lamps collage from Lighting fair Euroluce Milán 2011

Quizás mi cliente pensó en algo tan esquivo como la gestión del valor creativo. Dícese que aquellos que vivimos de desempeñar un trabajo técnico / creativo necesitamos recibir estímulos que nos mantengan en lo que estamos, despiertos e inquietos. Nuevas metas, nuevos retos y cierta comodidad de medios. No es fácil sentarse ante una hoja o pantalla en blanco y empezar de cero, una y otra vez. Porque cuando el trabajo se repite, cuando los análisis de mercado ya no sugieren nada nuevo, cuando las estrategias que propones a tus clientes desfilan mentalmente como un "déjà vu" maqueado, suele ocurrir que uno acabe intrigando en temas ajenos donde poner a prueba los límites a riesgo y cuenta de la actividad que te mantiene.

Mi primera reacción al volver a esta feria, doce años después, y comprobar la enorme diversidad de propuestas presentadas, fue decirme: Puñetas, el mundo no necesita una lámpara más, me doy media vuelta y me piro a comerme una cotoletta a la milanesa.

Pero la obligación manda. Y cierto compromiso personal también. Me gusta pensar que los diseñadores somos una especie de traductores de la tecnología. La manipulamos y aplicamos con el fin de hacerla accesible y agradable para todo el mundo. Y ese análisis genera comercio. Proporciona a las firmas algo nuevo que producir y en mejores condiciones, proporciona a los comerciales y distribuidores nuevos argumentos con los que defenderse, consolida el trabajo y además es recíproco. Cualquiera de nosotros puede ser prescindible en un momento dado y sin embargo, formamos tal familia en el empeño que si uno falla... siente que le falla a los demás.

Y en esa estamos, en estos tiempos en los que una panda de Intocables e Innombrables andan inexplicablemente aún asaltando a sus anchas las cuentas de este su mundo cojo: aquí me encuentro rodeado de todas estas empresas industriales de economía tangible. Da igual si hay piratas, genios, advenedizos, triunfadores, apaleados, pequeños, mediocres o gigantes: todos tiran para adelante, con la mejor cara posible, con un desgaste enorme por proponer, con sus mejores galas, los nuevos conceptos, materiales, aplicaciones y tecnologías que quizás con suerte revolucionen el mercado.

Mis respetos por todos los que estuvieron allí, y los que no pudieron. Quizás, como a muchos, las circunstancias me están enseñando a apreciar mejor el sudor ajeno, cuando lo hay. Y de eso, aquí había mucho.

* A la memoria de Deogracias Robles Gutiérrez, gerente de Rogu Iluminación. Cliente y amigo.
29/03/2015


Amanda Palmer - Everybody's Gotta Live (Epilogue). Who Killed Amanda Palmer Part.9
leer más...