05 mayo 2015

La ecuación del colibrí


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Uno de los poemas de Charles Bukowski con más recorrido en internet, Roll the dice, viene a decir que si te propones algo, ve hasta el final. Sea lo que sea y cueste lo que cueste. Siempre he creído firmemente en esto del compromiso personal (no es un invento de Bukowski, obviamente) y aunque a veces compensa, jamás sale gratis. He sido a ratos mal amigo, mal amante, mal hermano, he tenido hambre, frío y soledad. Mucha soledad. Y todas esas batallas paralelas las perdí sin culpar a nadie más que a mí. Pero es lo que mamé de pequeño en casa, crecí con ello y de alguna manera se lo he ido inculcando a mis hijos. Sin embargo, hoy me asaltan las dudas sobre si vale la pena y no sé si es por agotamiento, pérdida de confianza o son simplemente las primeras luces de una madurez tardía.

No tengo dudas de que la arenga del risitas de Bukowski le venga como anillo al dedo a los casinos para exprimir a sus jugadores premium con tendencias ludópatas, o mejor aún, a los cultos del nuevo pensamiento para repartir autoplacer atribuyendo sentido cósmico a lo que nada tiene de extraordinario. Nuevas religiones que replican viejos mantras cambiando el hábito por corbata.
Pero me temo que esa pretensión de darle trascendencia a lo que hacemos, tan sólo contribuye a calzarnos los pies de plomo o a encubrir a lo que en la mayoría de los casos no es más que una huida hacia adelante. Y ese inmovilismo, este empeño por romperse la crisma en el mismo punto "porque es lo que sé hacer", por muy digno que sea, tarde o temprano deriva en un colapso que hoy se cobra demasiadas víctimas por minuto.

No es que pase por alto el sacrificio de muchos por traernos hasta aquí, pero me vendría bien distinguir la persistencia de la tozudez. Siendo realistas, no sobrevive el más fuerte, ni siquiera el que más se esfuerza, o el que más lo intenta, sino el que mejor se adapta. La historia en sí es una relación canalla de imperios económicos o políticos que se desvanecen al cruzar ese punto de no retorno a partir del cual se les complica demasiado el mantener contacto con una realidad que transmuta mucho más rápido de lo que somos capaces de asimilar.

Podría echarle un ojo a la ruta fácil, la transversal, la del oportunismo a la caza del premio gordo. Pero también tiene su deriva. La del temor irracional y constante a perder la posición ganada y que le lleva a uno a torpedear a todo lo que se menea. Tiene que ser miserable vivir con el miedo que generan unos méritos tan frágiles.

Sospecho que no hay fracaso sino falta de adaptación. Que hoy necesite más sensibilidad y sangre fría que nunca para interpretar el tempo y saber cuándo parar, tomar distancia, marcar la vía muerta y medir cuánto de más se ha añadido al recorrido. Y si cabe, cambiar el enfoque. Aún a riesgo de exponerse al vacío si el entorno próximo todavía combate el presente con recursos del pasado.

O quizás, midiendo la relatividad de las cosas, debería soltar tensión, relajarme, tomarme las cosas con naturalidad o, mejor aún, hacerme zen y perderme en un rincón del mundo. Lo cual tampoco es que sea tan fácil. También puede que sea ya demasiado tarde, que no sea capaz de resolver esta ecuación y que siga igual de cabezón librando batallas por quimeras. Pero desde luego, a día de hoy y por muy noble que fuera la intención de Bukowski, ni borracho de optimismo aleccionaría con esto a nadie. No al menos con tanta ligereza. Sería cruel.


All the way (Roll the Dice) by Willem Martinot. Voice: Tom O'Bedlam. Music: Tony Anderson. Shot in Andalusia, Spain.




Si vas a intentarlo, ve hasta el final. De lo contrario, no empieces siquiera. Si vas a intentarlo, ve hasta el final. Tal vez suponga perder novias, esposa, parientes, empleos y quizá la cabeza. Ve hasta el final.

Tal vez suponga no comer durante 3 o 4 días. Tal vez suponga helarte en el banco de un parque. Tal vez suponga la cárcel. Tal vez suponga la humillación, el desdén, el aislamiento. La soledad es la ventaja, todo lo demás es un modo de poner a prueba tu resistencia, tus auténticas ganas de hacerlo.

Y lo harás a pesar del rechazo y de las ínfimas probabilidades y será mejor que cualquier otra cosa que puedas imaginar. Si vas a intentarlo ve hasta el final. No hay sensación parecida. Estarás a solas con los dioses y las noches arderán en llamas. Hazlo, hazlo, hazlo. Hazlo. Hasta el final. Llevarás las riendas de la vida hasta la risa perfecta, es la única lucha digna que hay.


[ Roll the Dice ]
Charles Bukowski


Henry Charles Bukowski (1920 - 1994) fue un escritor y poeta estadounidense nacido en Andernach, Alemania. Fuertemente influenciado por la atmósfera de su ciudad, Los Ángeles, su obra giró en torno al estilo de vida americano. Autor prolífico, con más de sesenta libros, se le considera icono del movimiento nihilista y del realismo sucio ("dirty realism").




Dido - Let's Do The Things We Normally Do. (Safe Trip Home, Sony BMG Music Entertainment 2008)



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